Cliente profesional
El estatus de cliente profesional permite superar los apalancamientos de la ESMA, a cambio de perder varias protecciones de los minoristas.
Para ser clasificado como profesional a petición propia, en principio hay que cumplir al menos dos de tres criterios: haber realizado una media de diez operaciones de tamaño significativo por trimestre durante los cuatro últimos trimestres, tener una cartera de instrumentos financieros y depósitos superior a 500 000 €, o haber trabajado al menos un año en el sector financiero en un puesto que exija conocer los productos.
A cambio de un apalancamiento mayor, puedes perder la protección de saldo negativo, el cierre al 50 % y algunas garantías de información.
Desconfía de los brókers que empujan este estatus a principiantes: suele ser señal de un modelo comercial agresivo.