Contado, CFD, futuros y opciones: ¿qué diferencias hay?
- En el mercado de contado eres dueño del activo; con un CFD o un futuro solo tomas posición sobre la evolución de su precio.
- El CFD no suele tener vencimiento pero cobra gastos de financiación cada noche; el futuro tiene un vencimiento fijo y un tamaño estándar.
- Una opción da un derecho, no una obligación, a cambio del pago de una prima.
Un mismo activo se puede operar de varias formas. El oro, el DAX o una acción de Apple existen como compra directa, como CFD, como contrato de futuros o como opción. El movimiento del precio es el mismo, pero las reglas del juego cambian: lo que posees, el apalancamiento, la duración de la posición y los costes. Elegir bien el instrumento forma parte de la estrategia.
El mercado de contado, o spot
En el mercado de contado, o spot, compras el propio activo y lo pagas en su totalidad. Cuando compras 10 acciones en una cuenta de valores, son tuyas. Cuando compras un Bitcoin en una plataforma de intercambio, tienes la criptomoneda.
La ventaja es la sencillez: sin vencimiento, sin financiación que pagar y con una pérdida limitada a lo invertido. El inconveniente es el capital necesario: para una exposición de 30 000 € hacen falta 30 000 €. Y la venta en corto es complicada, incluso imposible para un particular.
El CFD, contrato por diferencias
Un CFD (contract for difference, contrato por diferencias) es un contrato que firmas con tu bróker. Solo se refiere a la diferencia de precio entre la apertura y el cierre de tu posición. Nunca posees el activo subyacente: tomas posición sobre su evolución, al alza o a la baja.
- Apalancamiento: solo depositas un margen. En Europa, la ESMA limita el apalancamiento de los particulares a 30:1 en los pares mayores, 20:1 en el oro y los índices principales, 10:1 en el resto de materias primas, 5:1 en acciones y 2:1 en criptomonedas.
- Sin vencimiento en la mayoría de los CFD: mantienes la posición todo el tiempo que quieras.
- Gastos de financiación: cada noche se aplica un cargo o un abono según la dirección de tu posición y los tipos vigentes.
- Tamaños pequeños: un CFD sobre el DAX puede valer 1 € por punto, mientras que el contrato de futuros oficial vale 25 €.
- Posición
- Compra de 1 contrato a 24 000 puntos
- Valor del punto
- 1 €
- Valor nominal
- 24 000 × 1 € = 24 000 €
- Apalancamiento máximo ESMA en un índice principal
- 20:1, es decir, un 5 % de margen
- Margen requerido
- 24 000 € ÷ 20 = 1 200 €
Una subida de 100 puntos da 100 € y una bajada de 100 puntos cuesta 100 €, es decir, alrededor de un 8 % del margen utilizado en ambos casos.
En Europa los CFD están regulados: protección frente al saldo negativo, cierre automático de posiciones cuando el margen cae al 50 % del mínimo exigido y advertencia de riesgo obligatoria. En Latinoamérica las reglas dependen de cada país y del regulador del bróker, así que conviene comprobarlas. En Estados Unidos, en cambio, los CFD están prohibidos para los particulares.
Los contratos de futuros
Un contrato de futuros es un compromiso estandarizado de comprar o vender un activo a un precio fijado, en una fecha de vencimiento concreta. Se negocia en un mercado organizado, como el CME de Chicago o Eurex en Fráncfort, y no directamente con tu bróker.
- Tamaño fijo: el contrato E-mini S&P 500 vale 50 $ por punto y el Micro E-mini, 5 $ por punto. No puedes operar una fracción de contrato.
- Vencimiento: los contratos sobre índices vencen normalmente cada trimestre. Para mantener una posición hay que trasladarla al vencimiento siguiente, lo que se llama rollover.
- Costes: comisión del bróker y tasas del mercado, pero sin gastos de financiación diarios, porque el coste de mantener la posición ya va incluido en el precio del contrato.
- Transparencia: todo el mundo ve el mismo libro de órdenes y los volúmenes reales negociados.
El margen de los futuros lo fija la cámara de compensación y puede subir cuando aumenta la volatilidad. Con un valor nominal de 325 000 $ para un E-mini a 6 500 puntos, este mercado exige un capital mayor o el uso de los contratos micro.
Las opciones en una frase
Una opción da a su comprador el derecho, pero no la obligación, de comprar (opción call) o de vender (opción put) un activo a un precio fijado hasta una fecha determinada, a cambio del pago de una prima. El comprador solo puede perder esa prima, mientras que el vendedor de la opción cobra la prima pero se expone a pérdidas potencialmente grandes. Su precio depende del tiempo restante y de la volatilidad, lo que la convierte en un instrumento más complejo, para abordar después de las bases.
La comparativa de un vistazo
| Contado | CFD | Futuros | Opciones (compra) | |
|---|---|---|---|---|
| Propiedad del activo | Sí | No | No, salvo entrega | No |
| Apalancamiento | No | Sí, limitado por la ESMA | Sí, margen del mercado | Apalancamiento vía la prima |
| Vencimiento | Ninguno | Normalmente ninguno | Fijo | Fijo |
| Venta en corto | Difícil | Sencilla | Sencilla | Mediante un put |
| Costes principales | Corretaje, custodia | Spread, comisión, financiación nocturna | Comisión, tasas del mercado | Prima, comisión |
| Contraparte | El mercado | El bróker | El mercado organizado | El mercado o el bróker |
| Pérdida máxima | Lo invertido | El capital de la cuenta | Más allá del margen | La prima |
La mayoría de los traders particulares en Europa empiezan con CFD, por su flexibilidad y sus tamaños pequeños. Quienes operan grandes volúmenes en índices suelen pasar a los futuros por su transparencia y sus costes. El inversor a largo plazo se queda en el contado.
La calculadora de abajo te muestra el margen necesario según el activo, el tamaño y el apalancamiento. Prueba con una acción y luego con un par de divisas: la diferencia ilustra el distinto apalancamiento permitido.
Calculadora de margen y apalancamiento
Apalancamiento efectivo superior a 10:1: un movimiento del 1 % en tu contra cuesta más del 10 % de la cuenta.
Comprueba que lo has entendido
0 / 3Contenido educativo, no es asesoramiento de inversión. El trading con apalancamiento conlleva un riesgo elevado de perder capital rápidamente: la mayoría de las cuentas de clientes minoristas pierden dinero con estos productos.